Mejora Tu Confianza Social

Las personas sociables son más felices y tienen más apoyo para enfrentar momentos duros. ¿Las situaciones sociales te ponen un poco incómodo y no sabes como comportarte?

 

Aquí van algunos trucos para lograrlo.

 



(Autor: Carolina Hapon. Lic. en Psicología. Especialista en Desarrollo Personal)


Puede que en este momento no te sientas tan capaz para tomar confianza, encarar conversaciones o romper el hielo con otros. Pero esto no debe preocuparte tanto, no se trata de un gran problema. Si todavía no logras la confianza social que te gustaría tener, la buena noticia es que se trata de habilidades que se aprenden. Eso sí, a no perder de vista que es cuestión de práctica, práctica y más práctica.

 

Acá van algunos consejos que nos pueden ayudar:

 

Es normal sentir algo de ansiedad o miedo. Para empezar, es importante darnos que hay situaciones sociales en las que podemos sentirnos incómodos o ansiosos. Identificar estos sentimientos nos permite prepararnos mejor para superar las situaciones. En cambio cuando no podemos ver nuestros miedos o ansiedades, estos pueden bloquearnos, haciendo que las cosas no resulten como queremos.

 

Cambiar la forma de hablarnos a nosotros mismos. Es bueno darnos tiempo para reconocer algunos pensamientos negativos que dificultan expresarnos como realmente quisiéramos. Tal vez estemos pensando algo como: ¡A mi no me van a prestar atención!¡Si no me responden voy a quedar como un tonto! Si identificamos este tipo de pensamientos debemos detenerlos de inmediato, es importante no dejarlos crecer. Además es de gran ayuda aprender a hablarnos con más cariño, tal como si habláramos con nuestro mejor amigo. También elegir decirnos frases de aliento que nos permitan actuar.

 

Empezar de a poco, con lo más fácil. Frente a personas que ya conocemos podemos aprovechar para mejorar nuestro lenguaje corporal. Adoptar una postura erguida y relajada que demuestre seguridad. Permitir que nuestras manos acompañen lo que decimos (evita tenerlas escondidas o agarradas entre sí). Elevar el volumen de vos a un nivel suficientemente alto y modular cuando hablamos. Es muy importante mirar a los ojos cuando hablamos con la otra persona. Frente a gente que apenas conocemos podemos practicar con un saludo simple y una sonrisa: Hola cómo estas! J. Algo fácil que podemos probar y por regla general muy probablemente te devolverán una sonrisa.

 

Desarrollar frases rompehielos. Serían como tener una caja de herramientas para romper el hielo o entablar algún tipo de relación. A veces empezar es lo que resulta más difícil cuando no tenemos tanta confianza con la otra persona. Por ejemplo podemos hacer alguna pregunta simple tipo ¿Tenés hora? ¿Sabés cuando es el examen? O una presentación corta: ¡Hola! Soy Carolina vamos juntas a la clase de gimnasia. También sirve hacer algún cumplido como ¡Qué lindo tu nuevo corte de pelo! Para esto es bueno ya conocer un poquito a la persona a la que se lo decimos.

 

Para situaciones más desafiantes, practicar antes. En conversaciones que vayan a resultar más largas o donde tengamos que hacer algún pedido, podemos anotar los puntos sobre los que queremos hablar y armar algunas frases. Practicar la conversación en voz alta frente al espejo sirve muchísimo para mejorar nuestra forma de expresarnos y perder vergüenza.

 

Enfrentarlo. El miedo solo se supera cuando se enfrenta, con estas herramientas podemos empezar a practicar. Lo más importante es atreverte. Seguro no saldrá perfecto, pero justamente la gente extrovertida pierde el miedo de que lo que diga o haga no sea perfecto. Además mientras más lo practiques y enfrentes saldrá cada vez mejor. En poco tiempo estarás hablando de lo que quieras con quien quieras.

 

Por último y principal….

 

Ser uno mismo. Podemos aprender de otros, algunas formas de expresarnos o relacionarnos, pero es importante ajustarlas a nuestro propio estilo. Esta guía te ayudará mucho a mejorar tus habilidades pero es primordial poder mostrarnos tal cual somos. Esto es lo que más le gustará a los demás y nos asegurará amistades verdaderas.

 

Como en todo hábito, con una práctica de 30 días continuos podemos mejorar muchísimo estas habilidades. Puede que al principio te sientas algo incómodo o inseguro al hacer estas cosas, pero es algo normal cuando aprendemos algo nuevo.

 

La confianza y extroversión pueden mejorarse. El secreto está en seguir practicando y practicando…pronto saldrán con mucha naturalidad y te vas a sentir muy a gusto, dejarás de evitar situaciones por vergüenza y lograrás lo que realmente querías!