Lidera Tu Equipo

motivacion y trabajo en equipo

Ser entrenador no es una profesión como cualquier otra. Te da la posibilidad y el poder de influir para siempre en la vida de tus jugadores. 

 

¿Cuál es la habilidad que distingue un entrenador  de un “entrenador inolvidable”?



(Autor: Carolina Hapon. Psicóloga. Especialista en Desarrollo Positivo)


¿Cómo te sentirías al saber que tus acciones potenciaron y alimentaron positivamente la experiencia de otra persona? ¿Cómo te gustaría permanecer en el recuerdo de tus jugadores?

 

Más allá de los objetivos deportivos alcanzados este año ¿Qué cambió para siempre en la vida de tu equipo? Cuando te haces conciente de una tarea así de heroica surge un profundo compromiso y motivación para dar lo mejor. Tu actitud será un modelo de conducta para ellos, también al equivocarte podrás aprender y reparar. Puedes ser sincero contigo e identificar tus propias capacidades y limitaciones, ser uno mismo pero comprometido a mejorar.

 

¿Cómo desempeñar tu tarea de la de la mejor manera? Buscando desarrollar toda una serie de habilidades, formándote en conocimientos técnicos, tácticos y hasta físicos. Y de todas las habilidades de un buen DT, la que marcará la diferencia para el éxito será la capacidad de motivar. Será el vehículo que permite que todos los demás conocimientos sean realmente aprendidos y aplicados por tus jugadores.

 

¿Por qué la motivación resulta tan fundametal? Las condiciones físicas, técnicas y nutritivas de los jugadores podrían ser óptimas, sin embargo,  la investigación demuestra que, si los jugadores se encuentran en un estado de ánimo deficiente, rendirán por debajo de su potencial real.

 

Saber motivar implica saber combinar ciencia y arte. Aprender a  manejar los fundamentos y técnicas psicológicas te permitirá:

 

·         Conseguir el mejor rendimiento de tus jugadores.

·         Ayudarlos a desarrollar su capacidad de acción.

·         Desplegar su verdadero potencial.

 

La entrega, compromiso y dedicación que un jugador pone en la cancha  nunca provienen del sentimiento de obligación, deber o castigos impuestos por el entrenador. Aunque estamos acostumbrados a este tipo de estimulación, los últimos aportes de la ciencia nos revelan que este no es el modo más eficaz. La motivación más bien se trata de un poder que está dentro del jugador. Debe surgir como un reto personal y grupal, de tal modo que cada uno se sienta orgulloso de esta entrega.

 

Entonces el mejor entrenador será el que logre prender, potenciar y liberar ese motor que existe dentro de cada uno de sus jugadores.Cuando el entrenador está conciente de sus valores personales y de la posibilidad que tiene de influenciar positivamente en la vida de sus jugadores tiene el campo preparado para aprender algunas técnicas que le permitirán llegar a sus jugadores para producir un verdadero cambio.

 

El entrenador es en gran medida el responsable del clima emocional del grupo. Saber motivar al equipo implica no solo saber ilusionarlos con el logro de algún objetivo sino ayudarlos a mantener la perseverancia y constancia necesaria aún frente a los tropiezos.