El Liderazgo Es Aprendido

Algunas características de los buenos líderes, el optimismo por ejemplo pueden ser rasgos más bien innatos. Las experiencias tempranas en la niñez, escuela, comunidad y trabajo le dan forma a nuestra habilidad para construir y sostener relaciones, para guiarnos a nosotros mismos e influir en otros.

 

 


Por Fernando Anta*

Aprendemos las competencias críticas del liderazgo a lo largo de la vida. Atendiendo intencionalmente a nuestro propio desarrollo nos volvemos mejores líderes.

¿Cómo y cuándo cambia la gente? La gente cambia y se desarrolla cuando lo que quieren cambiar los afecta profundamente a nivel personal y profesional.

Cambiar uno mismo no es ni fácil ni rápido. Esto es porque las habilidades de liderazgo están atadas a patrones de conducta relacionados con nuestra auto-imagen, nuestras habilidades para relacionarnos y nuestra visión del mundo. Pero cuando tenemos una visión del futuro que realmente queremos, descubrimos un camino para el cambio y la energía y entusiasmo necesario para sostener el proceso de cambio y re-inventarnos a nosotros mismos. Por esto crear una visión de vida clara e irresistible es el primer paso y el más importante para volverse un líder resonante.

 

TIPO DE APRENDIZAJE

El aprendizaje de las habilidades de liderazgo es fundamentalmente emocional.

Existe un efecto de “luna de miel” propio de todos los procesos de formación. Esto supone el desvanecimiento de la mejora inmediata al cabo de un período de 3  a 6 meses. Generalmente funciona así: La persona sale del curso entusiasmado y decido a mejorar pero, apenas llega a su lugar de trabajo se encuentran con docenas de tareas para hacer. Su jefe y subordinados lo abruman con todo tipo de situaciones urgentes a resolver y las obligaciones no tardan en volver a hacer resurgir nuestros viejos hábitos, regresando a las viejas respuestas mecánicas, desvaneciéndose lentamente la decisión de cambio.

Por otro lado existen principios básicos por medio de los cuales se producen cambios permanentes o duraderos.

 

CAMBIOS CEREBRALES PRODUCIDOS EN EL APRENDIZAJE

Cuando los aprendizajes se realizan impulsados por la motivación, realizados a través de la práctica y reforzados a través del feedback se producen modificaciones en el sistema límbico que permiten que estos cambios sean duraderos.

Cuando se trata de aprender habilidades técnicas o analíticas (resolución de problemas matemáticos, análisis de programas de computación, etc) el neocórtex es el órgano implicado en el aprendizaje, y su eficacia es extraordinaria.

El problema es que la mayoría de los programas de formación en liderazgo, en realidad apuntan al neocortex, al aprendizaje de conceptos de liderazgo. Por eso los resultados son limitados o hasta negativos.

Por otro lado, el desarrollo de habilidades emocionales se basa en otras zonas cerebrales. El cerebro emocional o límbico aprende de un modo distinto, mucho más lento. Sobre todo cuando se trata de re-aprender hábitos tempranamente establecidos y profundamente inculcados. Los programas de desarrollo de habilidades de liderazgo deben dirigirse a la modificación de viejos hábitos que mantienen estancadas a las personas e incorporación de nuevos hábitos. Este tipo de aprendizaje requiere mucha práctica y repetición.

Las prácticas y entrenamiento de habilidades emocionales generan cambios a nivel neuronal. Por ejemplo la práctica de atención plena no sólo reduce considerablemente el estrés y estimula la creatividad y la satisfacción con el trabajo, sino que disminuye la actividad de la corteza prefrontal derecha (emociones negativas) y aumenta la densidad de neuronas, velocidad e intensidad de activación neuronal en ciertas zonas (corteza prefrontal izquierda, hipocampo, amígdala, sistemas de recompensa).

 

NEUROPLASTICIDAD

El cerebro humano no sólo tiene la capacidad de generar nuevas conexiones neuronales sino que también, nuevo tejido neuronal. Las conexiones que más se utilizan se fortalecen mientras que las que menos, se debilitan.

Por eso nuestro enfoque está dirigido directamente al desarrollo de habilidades a través de la estimulación de los centros cerebrales emocionales. La práctica constante depende de ustedes.

 

El aprendizaje de habilidades de liderazgo implica una doble tarea:

·         Deshacernos de los hábitos que no nos sirven y nos limitan

·         Reemplazarlos por nuevos hábitos

 

Así como el aprendizaje del cerebro límbico requiere más tiempo y práctica, también sus efectos son más profundos y duraderos.

 

 

*SOBRE EL AUTOR:

Mi nombre es Fernando Anta soy Lic. en Psicología, Coach certificado ICC, Especialista en psicología positiva y de las organizaciones.

Soy Socio Fundador de DePo (Desarrollo Positivo) junto con mi esposa. Estoy especializado en Terapia Cognitivo Conductual y Terapia de Pareja. Soy docente en la Escuela de Negocios de la FCE de la UNCuyo.

Soy padre de tres hermosos hijos.

 

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